PRIMER TRABAJO
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El artículo que he escogido se titula “Vivimos en una sociedad que piensa más en castigar que en p…
El artículo que he escogido se titula “Vivimos en una sociedad que piensa más en castigar que en prevenir”, basado en una entrevista realizada a María de los Ángeles Luengo Martín, profesora de universidad que decidió tomar el mundo de la delincuencia juvenil y de las drogas como punto de mira en sus investigaciones, ya que su marido (profesor de secundaria) fue nombrado director del Centro Tutelado de Menores Santo Anxo de Rábade, en Lugo. Allí ambos cambiarán la disciplina del castigo por un sistema en el que los internos aprenden a gestionar su libertad y a asumir responsabilidades. Es por eso, que este centro se convierte en una institución conocida, a la cual llegan algunos de los casos más difíciles de atender.
En esta entrevista, la principal idea defendida por María de los Ángeles, es la prevención de estas personas con comportamientos difíciles, ya que dice “que debe extenderse a lo largo de todo el proceso educativo y reforzarla en los períodos especialmente críticos, con programas destinados a favorecer la comunicación y la adquisición de habilidades para afrontar los problemas. Por otro lado, hay que desarrollar la autoconfianza y el control emocional, promover el pensamiento crítico y la toma de decisiones de forma libre y responsable, aprender estrategias no violentas en el manejo y resolución de conflictos y educar en la tolerancia y la solidaridad”, frente al castigo, ya que este suele producir efectos negativos.
Por otro lado, otro de los motivos que hacen que el centro en el cual trabajan ella y su marido sea más atractivo para ingresar a los menores con este tipo de comportamiento difícil, es el cambio del castigo por un sistema de puertas abiertas, en el cual los menores permanecen dentro del centro el menor tiempo posible, y se justifica diciendo que “para integrarse no pueden estar separados de la sociedad”, para ello este sistema de puertas abiertas se combina dándoles el mayor apoyo que se posible dentro del mismo, para posteriormente dejar que los propios jóvenes experimenten sus progresos fuera del centro.
Otra idea clave de la entrevista es conseguir que estos jóvenes se sientan respetados y reconocidos como personas, ya que muchas veces se sienten poco queridos, y lo que les hace falta es sentir el afecto de otras personas (ya que algunos llegan con situaciones familiares difíciles) y es importante que se involucren dándoles protagonismo en las tareas educativas.
La última idea de la entrevista que me gustaría destacar, es que muchas veces el fallo no es de los propios jóvenes, sino de la familia y la escuela, que prefieren castigar y expulsar, en vez de tratar el conflicto de manera educativa, y a su vez también es un fallo del sistema educativo ya que presenta la enseñanza demasiado teórica y apartada de la formación integral del alumnado, y además muchas veces los proyectos de prevención no llegan a los colegios, y cuando llegan es de forma desorganizada y poco seria.
Para finalizar, me gustaría justificar porque escogido este artículo entre los dos propuestos, y es porque me ha parecido muy interesante la forma de trabajar de este centro de menores, ya que hoy en día la realidad de muchos centros de menores todavía es complicada, debido a que el primer método utilizado es el castigo, que es una práctica desagradable para imponer algo a una persona que ha realizado de forma inconveniente, y muchas veces conduce a generar conductas agresivas y rebeldes, por lo que además de producir efectos negativos, también produce los efectos contrarios, como el fomento de la indisciplina. Por otro lado los centros de menores deben saber que hay otras alternativas al castigo, como puede ser educar en valores, tales como la tolerancia, solidaridad, respeto, asumir puntos de vista diferentes al mío…, ya que previenen la conflictividad y además es un objetivo de la educación que estos centros de menores también deben cumplir.
También es importante potenciar las relaciones entre todas las personas que formen parte del centro, especialmente entre educadores y alumnos, y también entre padres e hijos (siempre que sea posible, ya que hay menores que sus padres/madres han fallecido, están en la cárcel…), para así mejorar la convivencia.
En conclusión, se debe dejar a un lado el castigo, educar en valores para mejorar la convivencia del centro, y que el menor se encuentre lo mejor posible en un clima agradable mientras que permanezca en el centro, para que cuando salga del mismo, sea un ciudadano válido y con expectativas de futuro.
Gemma María Rodríguez- Rabadán Araque.
PRIMER TRABAJO DE GEMMA MARÍA RODRÍGUEZ- RABADÁN ARAQUE
El artículo que he escogido se titula “Vivimos en una sociedad que piensa más en castigar que en prevenir”, basado en una entrevista realizada a María de los Ángeles Luengo Martín, profesora de universidad que decidió tomar el mundo de la delincuencia juvenil y de las drogas como punto de mira en sus investigaciones, ya que su marido (profesor de secundaria) fue nombrado director del Centro Tutelado de Menores Santo Anxo de Rábade, en Lugo. Allí ambos cambiarán la disciplina del castigo por un sistema en el que los internos aprenden a gestionar su libertad y a asumir responsabilidades. Es por eso, que este centro se convierte en una institución conocida, a la cual llegan algunos de los casos más difíciles de atender.
En esta entrevista, la principal idea defendida por María de los Ángeles, es la prevención de estas personas con comportamientos difíciles, ya que dice “que debe extenderse a lo largo de todo el proceso educativo y reforzarla en los períodos especialmente críticos, con programas destinados a favorecer la comunicación y la adquisición de habilidades para afrontar los problemas. Por otro lado, hay que desarrollar la autoconfianza y el control emocional, promover el pensamiento crítico y la toma de decisiones de forma libre y responsable, aprender estrategias no violentas en el manejo y resolución de conflictos y educar en la tolerancia y la solidaridad”, frente al castigo, ya que este suele producir efectos negativos.
Por otro lado, otro de los motivos que hacen que el centro en el cual trabajan ella y su marido sea más atractivo para ingresar a los menores con este tipo de comportamiento difícil, es el cambio del castigo por un sistema de puertas abiertas, en el cual los menores permanecen dentro del centro el menor tiempo posible, y se justifica diciendo que “para integrarse no pueden estar separados de la sociedad”, para ello este sistema de puertas abiertas se combina dándoles el mayor apoyo que se posible dentro del mismo, para posteriormente dejar que los propios jóvenes experimenten sus progresos fuera del centro.
Otra idea clave de la entrevista es conseguir que estos jóvenes se sientan respetados y reconocidos como personas, ya que muchas veces se sienten poco queridos, y lo que les hace falta es sentir el afecto de otras personas (ya que algunos llegan con situaciones familiares difíciles) y es importante que se involucren dándoles protagonismo en las tareas educativas.
La última idea de la entrevista que me gustaría destacar, es que muchas veces el fallo no es de los propios jóvenes, sino de la familia y la escuela, que prefieren castigar y expulsar, en vez de tratar el conflicto de manera educativa, y a su vez también es un fallo del sistema educativo ya que presenta la enseñanza demasiado teórica y apartada de la formación integral del alumnado, y además muchas veces los proyectos de prevención no llegan a los colegios, y cuando llegan es de forma desorganizada y poco seria.
Para finalizar, me gustaría justificar porque escogido este artículo entre los dos propuestos, y es porque me ha parecido muy interesante la forma de trabajar de este centro de menores, ya que hoy en día la realidad de muchos centros de menores todavía es complicada, debido a que el primer método utilizado es el castigo, que es una práctica desagradable para imponer algo a una persona que ha realizado de forma inconveniente, y muchas veces conduce a generar conductas agresivas y rebeldes, por lo que además de producir efectos negativos, también produce los efectos contrarios, como el fomento de la indisciplina. Por otro lado los centros de menores deben saber que hay otras alternativas al castigo, como puede ser educar en valores, tales como la tolerancia, solidaridad, respeto, asumir puntos de vista diferentes al mío…, ya que previenen la conflictividad y además es un objetivo de la educación que estos centros de menores también deben cumplir.
También es importante potenciar las relaciones entre todas las personas que formen parte del centro, especialmente entre educadores y alumnos, y también entre padres e hijos (siempre que sea posible, ya que hay menores que sus padres/madres han fallecido, están en la cárcel…), para así mejorar la convivencia.
En conclusión, se debe dejar a un lado el castigo, educar en valores para mejorar la convivencia del centro, y que el menor se encuentre lo mejor posible en un clima agradable mientras que permanezca en el centro, para que cuando salga del mismo, sea un ciudadano válido y con expectativas de futuro.
Gemma María Rodríguez- Rabadán Araque.
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