RECENSIÓN


Respuestas pacíficas ante un conflicto, Marta Graugés.

El artículo “Respuestas pacíficas ante un conflicto”, de Marta Graugés, como dice su nombre, habla sobre las estrategias

de cómo hay que enfrentarse a los posibles conflictos que surjan entre los niños y niñas dentro de un aula de infantil.

Los niños aprenden sobre lo que ven, y es por ello que debemos de ayudarles a que resuelvan sus problemas con calma y

tranquilidad; les debemos hablar de una manera tranquila y sin gritarles. Asimismo, si queremos decirle algo a un niño

debemos de acercarnos a él y decírselo a su altura, sin vocear y sin hacerlo público delante de toda la clase, solo hablaremos

en general cuando se trate de algo que interese a todo el grupo.

Intentamos prevenir posibles conflictos, aunque si no podemos y nos encontramos con uno hablamos con los niños y les

dejamos que ellos mismos lo solucionen. Utilizan relojes de arena para ello, que también utilizan para jugar, esperar el turno

de un juguete…

Desde mi punto de vista creo que es muy buena táctica educar a los niños de esta manera, ya que en un futuro serán unas

personas más tranquilas y probablemente con menos problemas y conflictos en sus vidas. De esta manera también, los niños

están más tranquilos en el aula y es más fácil para los docentes enseñarlos a leer y escribir, entre otras cosas, puesto que los

niños están más centrados en las tareas.

Una cosa que me ha llamado la atención de este artículo, ha sido la utilización de relojes de arena para todo. Es una buena

técnica, ya que los niños aprenden a ser pacientes y esperar su turno, así como aprender a respetar a los demás compañeros.

Por otra parte, según los padres dicen: “Aquí se respira paz. Parece que no haya niños”. Cuando he visto esta frase he pensado

<!--[if gte mso 10]>

que no era muy adecuada para un artículo de alumnos de educación infantil, en especial la frase “Parece que no haya niños”,

ya que desde mi punto de vista, los niños tienen que sentirse vivos, expresar sus emociones…y dentro de una clase infantil lo

primero que se respira es alegría y movimiento por parte de los pequeños, y lo primero que hay que sentir es que dentro de ella

hay niños.

Natalia Martínez Pastor